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La actualidad de nuestra entidad y las últimas novedades en financiación a la I+D+I.
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En el programa de trabajo 2026–2027 de Horizon Europe, la modelización predictiva relacionada con el clima y la biodiversidad tiene un lugar destacado entre las prioridades europeas. Se presenta como una herramienta fundamental para guiar políticas públicas, gestionar riesgos y facilitar la transición hacia sistemas económicos que respeten los límites ecológicos.
El marco presupuestario refuerza esta dirección. Con una asignación global significativa y una parte considerable destinada a objetivos climáticos, el programa asegura la financiación de proyectos que integran datos ambientales, observación terrestre y modelos que pueden prever escenarios complejos. Esta lógica es especialmente relevante en el Clúster 6, que se centra en bioeconomía, recursos naturales y medio ambiente, y también se extiende al Clúster 5 en relación con clima y energía.
Dentro del Clúster 6, la convocatoria HORIZON-CL6-2026-01-BIODIV-05 representa una de las oportunidades más directas para los equipos que se dedican a la modelización de la biodiversidad. Su enfoque busca desarrollar escenarios integrados que faciliten la transición hacia una sociedad “nature-positive”.
El enfoque introduce una exigencia metodológica específica. Los modelos deben vincular variables ecológicas con dinámicas económicas, uso del suelo, presión humana y políticas de conservación. La Comisión no espera simulaciones aisladas, sino sistemas que sean capaces de convertir datos en decisiones. Esto implica trabajar con series temporales extensas, integrar fuentes diversas —incluyendo teledetección— y proporcionar resultados que puedan ser utilizados por administraciones públicas o gestores de ecosistemas.
El calendario refuerza la oportunidad. La convocatoria se abrirá el 17 de abril de 2026 y se extenderá hasta septiembre, lo que permite formar consorcios con un margen adecuado. Durante este periodo, la preparación no solo se limita a definir un modelo, sino a demostrar su aplicabilidad en contextos reales: restauración de ecosistemas, planificación territorial o evaluación de políticas de biodiversidad.
Además de las convocatorias específicas de biodiversidad, el programa 2026 incluye una línea que conecta directamente la modelización, la observación ambiental y la inteligencia para la toma de decisiones. El topic HORIZON-CL6-2026-03-GOVERNANCE-01, ya cerrado en abril de 2026, anticipa una tendencia que se mantendrá en futuras convocatorias: la integración de datos satelitales, inteligencia artificial y sistemas predictivos para respaldar políticas públicas.
Este enfoque introduce una dimensión adicional. Además de buscar generar conocimiento científico, es necesario estructurarlo de manera que sea operativo. Los modelos deben interactuar con herramientas de gestión, plataformas de datos y marcos regulatorios. En la práctica, esto desplaza el enfoque desde la exactitud técnica hacia la utilidad institucional.
Para los equipos que trabajan en Earth Observation, análisis geoespacial o inteligencia ambiental, esta línea abre un espacio donde la modelización se convierte en infraestructura para la toma de decisiones. La financiación se orienta a soluciones que puedan ser adoptadas, no solo publicadas.
En el ámbito climático, la continuidad se proyecta hacia finales de 2026 con la apertura de HORIZON-CL5-2027-01-D1-07, que se centra en la modelización y predicción de eventos extremos. Aunque el cierre está previsto para marzo de 2027, la preparación comenzará en 2026, especialmente para consorcios que necesiten integrar diversas capacidades.
El interés aquí se centra en fenómenos complejos: olas de calor, inundaciones, sequías prolongadas o eventos compuestos donde interactúan múltiples riesgos. La Comisión busca mejorar la capacidad de anticipación, así como la comprensión de los impactos en infraestructuras, sistemas económicos y cohesión social.
Los proyectos deben considerar la incertidumbre como parte del diseño. Esto implica trabajar con escenarios probabilísticos, validar modelos en entornos reales y conectar resultados con estrategias de adaptación. La utilidad para protección civil, planificación urbana o gestión de recursos es un criterio recurrente en este tipo de convocatorias.
El rasgo común en las convocatorias activas y futuras es la exigencia de integración. Los modelos que se alinean con Horizon Europe no operan en compartimentos estancos. Se espera que articulen relaciones entre clima, biodiversidad, actividad humana y políticas públicas.
Esta integración tiene implicaciones tanto técnicas como organizativas. Desde el punto de vista metodológico, obliga a combinar enfoques: modelización estadística, simulaciones basadas en procesos, inteligencia artificial y análisis de datos de observación. Desde la perspectiva del consorcio, requiere colaboración entre disciplinas que no siempre trabajan juntas: ecología, economía, ciencias sociales, ingeniería de datos o ciencias climáticas.
El resultado esperado es la creación de herramientas que permitan evaluar escenarios de transición. En biodiversidad, esto se traduce en estimar el impacto de políticas de restauración o cambios en el uso del suelo. En clima, en anticipar riesgos y diseñar respuestas adaptativas.
Las oportunidades están especialmente alineadas con universidades, centros de investigación y consorcios que ya trabajan con datos ambientales complejos. También hay espacio para empresas tecnológicas especializadas en inteligencia artificial, análisis geoespacial o plataformas de datos, siempre que se integren en propuestas colaborativas.
El elemento diferencial, además de la capacidad técnica, es la conexión con aplicaciones reales. Los equipos que han colaborado con administraciones públicas, redes de observación o infraestructuras ambientales tienen una ventaja, ya que pueden demostrar que sus modelos responden a necesidades concretas.
La financiación disponible en 2026 y la continuidad prevista en 2027 crean un escenario favorable para la modelización predictiva en clima y biodiversidad. La clave está en cómo se articula la propuesta: qué problema aborda, qué datos utiliza y cómo se traduce en decisiones.
¿Quieres presentar una propuesta a alguna de las convocatorias anteriores? Contáctanos, te ayudamos.
El EIC Accelerator continúa en 2026 como una de las opciones más rigurosas y, a la vez, más ambiciosas para financiar la innovación empresarial en Europa. Su estructura combina una subvención directa de hasta 2,5 millones de euros con inversiones en capital que pueden alcanzar los 10 millones, diseñada para respaldar a empresas que ya han superado las etapas iniciales y requieren escalar de manera significativa.
El enfoque de este programa se centra en tecnologías capaces de transformar mercados, crear nuevas cadenas de valor o posicionar a Europa en áreas estratégicas. Esta lógica se mantiene sin cambios en 2026, aunque con ajustes significativos en el proceso y en la evaluación de las propuestas.
Una de las modificaciones más notorias es la reducción del volumen de documentación. Las propuestas completas se reducen de 50 a 20 páginas, lo que requiere una mayor precisión narrativa. Se trata de seleccionar de manera más efectiva qué se presenta y cómo se argumenta.
A este cambio se añade un calendario más dinámico. Las evaluaciones dejan de concentrarse en grandes cortes semestrales y se realizan aproximadamente cada dos meses. Esta frecuencia introduce un matiz importante: las empresas pueden ajustar mejor su timing, pero también deben llegar con un alto nivel de preparación desde el principio. El margen para iterar durante el proceso es más limitado.
Simultáneamente, el refuerzo de la evaluación técnica acerca el análisis a dinámicas propias del capital de riesgo. El examen sobre la tecnología, el modelo de negocio y la capacidad del equipo se vuelve más exhaustivo, anticipando lo que será un proceso de due diligence en caso de inversión.
El programa introduce en 2026 una línea temática con entidad propia: los Accelerator Challenges. Con un presupuesto considerable, estos retos dirigen financiación hacia áreas estratégicas definidas por la Comisión Europea.
A diferencia de la vía abierta, donde la empresa propone su propia innovación, los Challenges se basan en prioridades específicas. Esto implica una competencia más centrada, pero también una mayor claridad sobre el encaje esperado. Para muchas empresas, especialmente en sectores tecnológicos emergentes, esta vía puede facilitar la alineación con políticas europeas y mejorar la visibilidad de la propuesta.
El acceso al EIC Accelerator en 2026 se vuelve más riguroso en términos de madurez tecnológica. El punto de partida habitual se establece en TRL 6, es decir, tecnologías ya validadas en contextos relevantes. Esto excluye del programa a proyectos en fase de prueba de concepto, que deberán buscar otros instrumentos más apropiados dentro de Horizon Europe.
Este umbral técnico se acompaña de una exigencia equivalente en el ámbito comercial. Además de demostrar que la tecnología funciona, es necesario explicar con claridad dónde se encuentra el mercado, quién paga por la solución y qué barreras dificultan
La investigación aplicada a la seguridad ciudadana en el ámbito europeo se encuentra en la intersección de la tecnología, las políticas públicas y los derechos fundamentales. Las convocatorias recientes del programa Horizonte Europa, en particular dentro del Clúster 3 “Civil Security for Society”, evidencian una evolución hacia enfoques integrados que combinan capacidades tecnológicas con comprensión social y gobernanza democrática.
Esta tendencia responde a una transformación del concepto de seguridad, que ya no se restringe a la prevención del delito, sino que incluye dimensiones como la resiliencia urbana, la gestión de crisis, la protección de infraestructuras críticas y la respuesta a amenazas híbridas. En este contexto, la investigación aplicada se considera un instrumento para desarrollar soluciones operativas que puedan ser validadas en situaciones reales y adoptadas por autoridades públicas y actores relevantes.
Uno de los principales desafíos en la seguridad ciudadana proviene de la naturaleza cambiante de las amenazas. La aparición de individuos radicalizados, el uso indebido de tecnologías emergentes o la convergencia entre riesgos físicos y digitales obligan a reconsiderar los enfoques tradicionales de investigación.
Los proyectos financiados a nivel europeo deben abordar esta complejidad a través de escenarios realistas que integren múltiples variables: comportamiento humano, infraestructuras urbanas, sistemas digitales y dinámicas sociales. Esta aproximación requiere metodologías que puedan combinar análisis cuantitativos, simulaciones y experimentación en entornos controlados o reales.
La definición de casos de uso juega un papel fundamental. Se trata de construir marcos operativos que permitan probar soluciones en condiciones cercanas a la práctica profesional de fuerzas de seguridad, gestores de emergencias o autoridades locales.
El desarrollo de soluciones para la seguridad ciudadana implica la integración de diversas tecnologías: inteligencia artificial, sistemas de videovigilancia, sensores distribuidos, plataformas de análisis de datos y herramientas de comunicación segura. Esta convergencia presenta desafíos técnicos relacionados con la interoperabilidad, la escalabilidad y la adaptación a infraestructuras existentes.
Las propuestas deben incluir arquitecturas abiertas y modulares que faciliten la integración con sistemas ya implementados, como plataformas de mando y control o redes de comunicaciones críticas. La capacidad de conectar soluciones nuevas con entornos operativos consolidados condiciona su viabilidad y su posterior adopción.
Además, se suma la necesidad de incorporar principios de seguridad desde el diseño, incluyendo mecanismos de protección contra ciberataques y gestión segura de datos. La investigación aplicada en este campo no puede desvincularse de la protección de la información, especialmente cuando se trabaja con datos sensibles o sistemas críticos.
La implementación de tecnologías avanzadas en la seguridad ciudadana plantea cuestiones importantes en relación a los derechos fundamentales, la privacidad y la aceptación social. El uso de sistemas de reconocimiento, análisis de comportamiento o vigilancia inteligente requiere marcos de evaluación que vayan más allá del rendimiento técnico.
Las convocatorias europeas enfatizan la necesidad de integrar equipos multidisciplinarios que incluyan expertos en derecho, ética y ciencias sociales. Esta integración permite analizar el impacto de las soluciones propuestas, identificar posibles sesgos y diseñar mecanismos de gobernanza que aseguren un uso responsable.
La aceptación por parte de la ciudadanía se convierte en un factor clave. Los proyectos que incorporan procesos participativos, consultas a usuarios finales o mecanismos de co-creación tienden a generar resultados más alineados con las expectativas sociales y con mayor potencial de implementación.
Un rasgo distintivo de la investigación aplicada en seguridad ciudadana es la participación activa de usuarios finales, como fuerzas policiales, servicios de protección civil o gestores de infraestructuras. Su implicación no se limita a validar resultados, sino que influye en la definición de requisitos, el diseño de soluciones y la evaluación de su utilidad.
Esta colaboración permite orientar los desarrollos hacia necesidades reales y facilita la transición desde el prototipo hasta la adopción operativa. Los proyectos deben prever actividades de demostración en entornos reales, ejercicios conjuntos y pruebas piloto que permitan medir el rendimiento en condiciones específicas.
La calidad de esta interacción impacta directamente en la credibilidad de la propuesta. Un enfoque bien articulado entre desarrolladores tecnológicos y usuarios finales aporta coherencia al conjunto del proyecto y refuerza su impacto esperado.
El contexto actual presenta oportunidades para empresas tecnológicas, centros de investigación y administraciones públicas interesadas en posicionarse en el ámbito de la seguridad ciudadana. La demanda de soluciones avanzadas, junto con el apoyo financiero europeo, favorece la creación de consorcios capaces de abordar desafíos complejos.
Las pequeñas y medianas empresas encuentran un espacio relevante como proveedoras de soluciones especializadas, mientras que las grandes organizaciones pueden actuar como integradoras o facilitadoras de despliegue. La colaboración entre ambos tipos de entidades, junto con organismos públicos, configura ecosistemas de innovación con capacidad de generar impacto a escala europea.
Además, la orientación hacia la explotación de resultados impulsa el desarrollo de modelos de negocio relacionados con la seguridad, incluyendo servicios, plataformas tecnológicas y soluciones adaptadas a distintos contextos territoriales.
La investigación aplicada a la seguridad ciudadana en Europa se articula en torno a la integración de tecnología, conocimiento social y validación operativa. Las propuestas que logran conectar estos elementos presentan mayores posibilidades de éxito y de implementación real. Si deseas que avancemos en tu propuesta, contacta con nosotros.
La convocatoria HORIZON-HLTH-2026-02-DISEASE-12 se presenta como la segunda etapa de la European Partnership on Rare Diseases (ERDERA), dentro del Clúster 1 de Horizon Europe. Su diseño como Programa de Acción Co-financiada establece un marco diferente al de las convocatorias convencionales de investigación e innovación: se centra en respaldar una infraestructura europea de investigación coordinada en enfermedades raras.
Este enfoque introduce una lógica de programa conjunto en la que la Comisión Europea cofinancia iniciativas nacionales y regionales, alineando agendas científicas y recursos en torno a prioridades comunes. Para las compañías farmacéuticas, esto significa operar en un entorno donde el acceso a financiación está mediado por redes, convocatorias transnacionales y consorcios amplios, en lugar de por solicitudes individuales.
El calendario previsto —apertura el 10 de febrero de 2026 y cierre el 15 de septiembre de 2026— ofrece un margen temporal más amplio que otras convocatorias en el ámbito de la salud. Este aspecto es relevante para las empresas que necesitan estructurar acuerdos complejos de colaboración, especialmente cuando se involucran datos clínicos, cohortes de pacientes y validaciones en múltiples países.
El diseño de ERDERA coloca a las empresas en una posición estratégica dentro del ecosistema, aunque rara vez como solicitantes directos de la financiación principal. La participación se organiza a través de consorcios de investigación traslacional, proyectos financiados mediante convocatorias conjuntas o colaboraciones con entidades académicas y clínicas.
En este contexto, una empresa que desarrolla medicamentos huérfanos puede integrarse como socio industrial aportando capacidades en el desarrollo de dianas terapéuticas, validación preclínica o diseño de biomarcadores. También puede actuar como proveedor tecnológico, facilitando plataformas de análisis genómico, modelos experimentales avanzados o herramientas de estratificación de pacientes.
Otra vía habitual consiste en utilizar los resultados generados por la partnership —datos clínicos, cohortes caracterizadas, conocimiento biológico— como base para nutrir pipelines propios. Este acceso temprano a evidencia científica y a redes clínicas permite avanzar en el desarrollo terapéutico en condiciones que difícilmente podrían replicarse de forma aislada.
El desarrollo de medicamentos para enfermedades raras enfrenta un conjunto de limitaciones estructurales. La fragmentación de pacientes, la heterogeneidad genética y la escasez de datos longitudinales dificultan tanto el descubrimiento de nuevas dianas como la validación clínica.
ERDERA aborda estos desafíos mediante la creación de redes europeas que integran centros clínicos, biobancos, plataformas de datos y grupos de investigación especializados. Para una empresa, esto se traduce en la posibilidad de acceder a cohortes multicéntricas, mejorar el reclutamiento para ensayos y validar hipótesis terapéuticas en entornos clínicos reales.
La convocatoria prevé además la continuidad de Joint Transnational Calls centradas en casos raros no resueltos, tanto genéticos como no genéticos. Este enfoque orientado al diagnóstico y la estratificación abre oportunidades para identificar nuevas poblaciones de pacientes y desarrollar terapias más precisas.
El ámbito de las enfermedades raras mantiene un interés sostenido desde el punto de vista científico y económico. Se estima que estas patologías afectan a más de 300 millones de personas a nivel mundial, mientras que una proporción limitada dispone de tratamientos aprobados. Esta brecha configura un espacio donde la innovación terapéutica puede generar impacto clínico y valor económico.
El posicionamiento competitivo de las empresas en este campo no depende únicamente del tamaño del mercado por indicación, sino de la capacidad para construir conocimiento especializado. La identificación de biomarcadores, el subtipado molecular de pacientes o el desarrollo de plataformas tecnológicas específicas permiten generar ventajas difíciles de replicar.
En este sentido, la participación en ERDERA facilita la creación de estos activos intangibles, al integrar a la empresa en redes donde convergen ciencia básica, investigación clínica y capacidades regulatorias.
La utilidad de HORIZON-HLTH-2026-02-DISEASE-12 se amplía cuando se combina con otras líneas de financiación del programa de trabajo 2026. Convocatorias orientadas a metodologías alternativas (NAMs), terapias avanzadas (ATMPs) o ciencia regulatoria aportan herramientas que refuerzan el desarrollo de medicamentos en fases tempranas y avanzadas.
Las NAMs, por ejemplo, permiten reducir la dependencia de modelos tradicionales en la validación preclínica, mientras que las iniciativas en ciencia regulatoria facilitan la interacción con agencias y la preparación de dossiers regulatorios. En paralelo, las redes de excelencia en terapias avanzadas resultan especialmente relevantes para empresas que trabajan con terapias génicas o celulares.
La combinación de estas líneas configura una estrategia de financiación más completa, donde ERDERA actúa como núcleo de acceso a datos y pacientes, y otras convocatorias contribuyen a acelerar el desarrollo tecnológico y regulatorio.
El principal riesgo para las empresas consiste en interpretar esta convocatoria como una vía directa de financiación para el desarrollo de un producto propio. La naturaleza de cofinanciación de la partnership implica que el retorno es indirecto y se materializa en acceso a recursos, redes y conocimiento.
Además, los proyectos en enfermedades raras requieren consorcios con fuerte presencia clínica y regulatoria. La participación exclusiva de socios tecnológicos no resulta suficiente para abordar aspectos como el diseño de ensayos, la definición de endpoints o la gestión ética de datos.
También persisten desafíos inherentes al campo, como la variabilidad entre pacientes o la falta de historia natural en muchas patologías, lo que exige enfoques metodológicos rigurosos y una coordinación estrecha entre actores.
Las empresas que buscan posicionarse en este ámbito deben identificar con claridad su rol dentro del ecosistema. Algunas se orientarán hacia el desarrollo directo de activos terapéuticos que requieren validación clínica, mientras que otras aportarán tecnologías habilitadoras en áreas como genética funcional, modelos experimentales o análisis de datos.
La interacción con nodos nacionales de la partnership, coordinadores de ERDERA y centros clínicos especializados facilita la integración en consorcios relevantes. Del mismo modo, la participación en convocatorias transnacionales asociadas a la partnership permite acceder a financiación y consolidar alianzas estratégicas.
El diseño de estas colaboraciones debe contemplar desde el inicio aspectos regulatorios, éticos y de acceso a datos, así como una hoja de ruta que conecte la investigación con el desarrollo clínico y la eventual comercialización.
La convocatoria HORIZON-HLTH-2026-02-DISEASE-12 se orienta a estructurar un ecosistema europeo que facilita ese desarrollo. Para las empresas, el valor reside en la capacidad de integrarse en redes donde el acceso a pacientes, datos y conocimiento reduce la incertidumbre y acelera la validación. ¿Vuestra empresa tiene previsto realizar una propuesta para esta o similar convocatoria? Avanza en el pipeline terapéutico con nosotros.
La convocatoria HORIZON-CL2-2026-02-TRANSFO-01, que forma parte del programa Horizon Europe, representa una oportunidad significativa para el desarrollo de agendas de investigación europeas enfocadas en transformaciones sociales, resiliencia y gobernanza democrática. Este topic se incluye en el Cluster 2 “Culture, Creativity and Inclusive Society” y se lleva a cabo a través de una Co-funded European Partnership, un mecanismo creado para coordinar programas nacionales y regionales de investigación e innovación con las prioridades estratégicas de la UE.
La convocatoria tiene prevista su apertura el 12 de mayo de 2026 y su cierre el 13 de octubre de 2026, con un presupuesto indicativo cercano a los 60 millones de euros. El modelo de Partnership introduce un enfoque diferente al de las convocatorias tradicionales, ya que pretende construir programas conjuntos de investigación a nivel europeo, en lugar de financiar proyectos individuales de manera aislada.
En el marco de Horizon Europe, el Cluster 2 aborda cuestiones relacionadas con la democracia, los derechos fundamentales, la cohesión social y las transformaciones económicas. La línea dedicada a Social and Economic Transformations se centra especialmente en fenómenos como el cambio demográfico, las desigualdades socioeconómicas, las transiciones verde y digital, así como la resiliencia de las instituciones democráticas.
En este contexto, la Partnership prevista en la convocatoria HORIZON-CL2-2026-02-TRANSFO-01 tiene como objetivo fortalecer la capacidad europea para generar evidencia que apoye el diseño y evaluación de políticas públicas. La iniciativa busca superar la fragmentación existente entre programas nacionales de investigación en ciencias sociales, promoviendo una mayor coordinación temática, comparabilidad de datos y transferencia de conocimiento hacia los responsables políticos.
Las propuestas deberán mostrar cómo el programa conjunto contribuirá a generar conocimiento aplicable en áreas como la gobernanza multinivel, la inclusión social, la confianza institucional o la gestión de transiciones socioeconómicas complejas.
Las Co-funded European Partnerships operan como plataformas de cooperación entre la Comisión Europea y las autoridades nacionales o regionales que gestionan programas de investigación. En lugar de financiar únicamente proyectos científicos, el objetivo es alinear agendas de investigación y lanzar convocatorias conjuntas coordinadas entre diferentes países.
En la práctica, el consorcio que presenta la propuesta debe incluir un núcleo de entidades programadoras, como ministerios, agencias nacionales de financiación o fundaciones públicas con capacidad para gestionar programas de investigación. Estas entidades aportan financiación nacional o regional, que posteriormente es cofinanciada por la Comisión Europea.
La comunidad científica, que incluye universidades, centros de investigación y think tanks, generalmente participa como socio científico o estratégico dentro de la Partnership. Su rol se centra en el diseño de la agenda estratégica de investigación, la síntesis de evidencia, la evaluación de políticas y la interacción con actores públicos y sociales.
Para equipos especializados en gobernanza o ciencias sociales, la participación en este tipo de iniciativas suele darse a través de contribuciones a la agenda estratégica, liderazgo de actividades de análisis de políticas o participación en futuras convocatorias que la Partnership pueda lanzar.
Las propuestas deben seguir la estructura habitual de Horizon Europe, organizada en tres grandes secciones: Excellence, Impact e Implementation. En el caso de una Partnership enfocada en transformaciones sociales, cada sección requiere atención específica a la dimensión institucional y política de la investigación.
En la sección de Excellence, la propuesta debe detallar el enfoque conceptual del programa conjunto y su contribución al desarrollo de políticas públicas basadas en evidencias. Esto implica definir objetivos estratégicos relacionados con la coordinación de agendas nacionales, el desarrollo de convocatorias transnacionales y la creación de capacidades analíticas para la toma de decisiones públicas.
También se espera un análisis exhaustivo del estado del arte. Este análisis debe identificar iniciativas europeas existentes —como programas de cooperación anteriores o redes de investigación comparativa— y explicar qué vacíos persisten en términos de coordinación, comparabilidad de datos o transferencia de conocimiento hacia los responsables políticos.
La metodología del programa conjunto es otro elemento central. La propuesta debe describir cómo se diseñará y actualizará la Strategic Research and Innovation Agenda (SRIA) mediante procesos participativos que integren investigadores, autoridades públicas y representantes de la sociedad civil.
La sección de Impact requiere demostrar cómo la Partnership contribuirá a mejorar los sistemas europeos de investigación y las capacidades de diseño de políticas públicas. Esto incluye describir mecanismos que permitan traducir los resultados científicos en herramientas útiles para las administraciones públicas.
Entre los instrumentos comunes se encuentran los Policy Briefs, plataformas de datos comparativos, herramientas de análisis de escenarios o guías metodológicas para la evaluación de políticas. La propuesta debe explicar cómo estos resultados serán utilizados por autoridades nacionales, regionales o europeas.
Otro aspecto relevante es la definición de un Impact Pathway, es decir, una cadena lógica que conecte las actividades del programa con resultados concretos y efectos a largo plazo. En este caso, el impacto esperado se relaciona con la mejora de la resiliencia social, el fortalecimiento de la gobernanza democrática y la reducción de desigualdades.
La sección de Implementation debe demostrar la viabilidad organizativa del programa. Las Partnerships de este tipo suelen contar con una estructura de gobernanza compleja que incluye una asamblea de entidades programadoras, un consejo ejecutivo, comités científicos y foros de participación de stakeholders.
El plan de trabajo se organiza generalmente en varios paquetes de trabajo. Entre ellos destacan la coordinación general de la Partnership, el desarrollo y actualización de la SRIA, la gestión de convocatorias conjuntas, la síntesis de conocimiento para políticas públicas y las actividades de comunicación y evaluación del impacto.
Además, el presupuesto debe reflejar claramente la combinación entre financiación nacional y contribución europea, especificando qué gastos corresponden a la implementación de programas de investigación y cuáles a la gestión de la Partnership.
Las propuestas relacionadas con gobernanza y democracia deben situar las ciencias sociales y humanidades en el centro del programa de investigación. Esto implica integrar enfoques comparativos y multinivel que permitan analizar fenómenos como la participación política, la polarización social o la confianza institucional.
También se espera que las propuestas incorporen mecanismos de participación ciudadana en la definición de agendas de investigación y en la evaluación de impactos sociales. Laboratorios de políticas públicas, procesos deliberativos o plataformas de diálogo con actores sociales pueden contribuir a fortalecer la relevancia política del programa.
La investigación en este ámbito suele combinar metodologías cuantitativas y cualitativas, incluyendo encuestas comparativas, análisis institucional, experimentos de participación ciudadana y evaluación de políticas públicas.
Las convocatorias del Cluster 2 incluyen varios requisitos horizontales que deben integrarse desde el diseño de la propuesta. Entre ellos destacan la ciencia abierta, la gestión de datos conforme a principios FAIR, la igualdad de género y el cumplimiento de estándares éticos.
Los proyectos que trabajan con datos sociales o encuestas deben prestar atención a la anonimización, el acceso controlado y el cumplimiento de la normativa europea de protección de datos. Asimismo, se espera que las agendas de investigación incluyan análisis interseccionales que consideren género, diversidad y desigualdades sociales.
La comunicación de resultados también es un aspecto destacado, especialmente cuando se dirige a responsables de políticas públicas. La producción de documentos breves y accesibles, junto con espacios de diálogo entre investigadores y administraciones, facilita la incorporación de evidencia científica en procesos de toma de decisiones.
Si deseas que avancemos en tu propuesta, contáctanos.
El programa Horizon Europe destina una parte de su financiación a fortalecer las capacidades de seguridad civil en Europa a través del Clúster 3 “Civil Security for Society”, una línea que vincula investigación aplicada, innovación tecnológica y políticas públicas. Dentro de este contexto, la convocatoria HORIZON-CL3-2026-01 agrupa varios temas enfocados en enfrentar amenazas complejas que impactan a la sociedad europea: crimen y terrorismo, ciberseguridad, protección de infraestructuras críticas, gestión de fronteras y resiliencia ante crisis y desastres.
La convocatoria está programada para abrir en mayo de 2026, con un cierre previsto alrededor de noviembre de ese mismo año, y se organiza principalmente en acciones RIA (Research and Innovation Actions) y IA (Innovation Actions) en modalidad single stage. Las propuestas que se presenten a esta convocatoria deberán evidenciar su capacidad para generar soluciones tecnológicas y operativas destinadas a autoridades públicas, fuerzas de seguridad, operadores de infraestructuras y organismos encargados de la gestión de emergencias.
El Clúster 3 aborda la seguridad desde un enfoque amplio que combina tecnología, gobernanza y protección de derechos fundamentales. La financiación europea tiene como objetivo mejorar las capacidades de las instituciones públicas para responder a amenazas emergentes, al mismo tiempo que promueve soluciones que sean compatibles con el marco legal europeo y los principios democráticos.
Las convocatorias que forman parte de HORIZON-CL3-2026-01 reflejan esta lógica. Entre los temas previstos se encuentran iniciativas dirigidas a la prevención del terrorismo y de actos violentos individuales en espacios cerrados, el análisis de riesgos asociados al uso malicioso de biología sintética, el fortalecimiento de las capacidades policiales en contextos complejos o la protección de infraestructuras críticas en el marco de la transición verde.
Simultáneamente, la convocatoria incluye iniciativas vinculadas a la gestión de fronteras exteriores de la Unión Europea, abarcando tecnologías de identificación biométrica, herramientas de evaluación de riesgos y sistemas destinados a mejorar la seguridad de los desplazamientos internacionales. Este conjunto de temas abre oportunidades tanto para empresas tecnológicas como para centros de investigación y administraciones públicas interesadas en desarrollar soluciones operativas.
Las propuestas del Clúster 3 se caracterizan por requerir una participación activa de usuarios finales de seguridad. En muchos de los temas se solicita que el consorcio incluya al menos dos autoridades policiales, organizaciones de protección civil, guardias de fronteras o entidades equivalentes.
La inclusión de estos actores responde a la naturaleza aplicada de los proyectos. Las tecnologías desarrolladas deben satisfacer necesidades operativas reales y ser evaluadas en escenarios que simulen condiciones de uso específicas. Las autoridades involucradas ayudan a definir requisitos técnicos, proporcionar entornos de prueba y validar prototipos.
Además de los usuarios finales, los consorcios suelen incluir universidades, centros de investigación, empresas tecnológicas y organizaciones públicas responsables de infraestructuras o servicios esenciales. En ciertos casos, también se suman especialistas en ciencias sociales y derecho, con el fin de analizar las implicaciones éticas y normativas de las tecnologías desarrolladas.
Para las empresas, participar en estos consorcios les permite posicionarse como proveedoras de soluciones avanzadas en áreas como análisis de datos, inteligencia artificial aplicada a la seguridad, sensores, robótica, sistemas de vigilancia o tecnologías biométricas.
La convocatoria HORIZON-CL3-2026-01 abarca un amplio rango de áreas tecnológicas relacionadas con la seguridad civil. Uno de los más destacados es el que se centra en la lucha contra el crimen y el terrorismo. En este contexto, se financian proyectos orientados a mejorar la detección temprana de amenazas, la protección de espacios públicos o el desarrollo de herramientas de análisis que faciliten una respuesta rápida ante incidentes.
Otro ámbito importante se enfoca en el uso malicioso de biología sintética y los riesgos asociados al bioterrorismo. Estas iniciativas requieren la colaboración entre empresas de biotecnología, laboratorios de investigación, instituciones sanitarias y autoridades públicas encargadas de la gestión de riesgos biológicos.
La convocatoria también se centra en la seguridad de infraestructuras críticas, especialmente en el contexto de la transición energética y digital. Redes eléctricas inteligentes, sistemas de transporte, infraestructuras hidráulicas y entornos urbanos interconectados enfrentan amenazas que combinan dimensiones físicas y digitales. Los proyectos financiados buscan desarrollar herramientas que permitan anticipar incidentes, fortalecer la resiliencia operativa y mejorar la coordinación entre los actores responsables de la seguridad.
En el ámbito de la gestión de fronteras, la investigación se orienta hacia sistemas de identificación más confiables, tecnologías de verificación biométrica y métodos avanzados para evaluar riesgos en los flujos de viajeros. Estos desarrollos se integran en sistemas de gestión fronteriza cada vez más digitalizados.
Los topics del Clúster 3 suelen especificar niveles de madurez tecnológica (TRL) tanto al inicio como al final del proyecto. En muchos casos, se espera comenzar desde niveles intermedios, como TRL 4 o 5, y alcanzar fases cercanas a la validación operativa, como TRL 6 o 7.
Este enfoque implica que las propuestas deben incluir una estrategia clara de evolución tecnológica. Los proyectos suelen avanzar desde pruebas de concepto hacia prototipos integrados y demostraciones en entornos operativos realistas, como ejercicios con fuerzas de seguridad o pilotos en infraestructuras críticas.
La interoperabilidad con sistemas existentes es otro aspecto relevante. Muchas soluciones deben integrarse en plataformas ya utilizadas por autoridades públicas, como sistemas de mando y control o infraestructuras de ciberseguridad. Por esta razón, la arquitectura técnica y los mecanismos de integración suelen recibir especial atención durante la evaluación de las propuestas.

Las tecnologías desarrolladas en el ámbito de la seguridad civil suelen manejar información sensible o datos personales. Por esta razón, las propuestas deben incorporar desde el inicio principios de seguridad por diseño y privacidad por diseño.
El cumplimiento del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), la evaluación de riesgos de seguridad y la definición de medidas de protección técnica son parte de los requisitos comunes en estas convocatorias. Muchos consorcios incluyen socios especializados en ciberseguridad para analizar vulnerabilidades, diseñar arquitecturas seguras y realizar pruebas de penetración.
La dimensión ética y social también tiene un papel importante. Tecnologías como la biometría, la videovigilancia avanzada o los sistemas de análisis de comportamiento pueden tener implicaciones en derechos fundamentales. Las propuestas deben incluir mecanismos para evaluar estos impactos, identificar posibles sesgos algorítmicos y asegurar que las soluciones respeten los marcos regulatorios europeos.
El programa Horizon Europe requiere que los proyectos presenten una estrategia clara para la explotación de resultados. En el caso del Clúster 3, esto implica analizar cómo las soluciones desarrolladas podrán integrarse en mercados de seguridad, infraestructuras críticas o servicios públicos.
Los planes de explotación suelen incluir análisis de mercado, identificación de clientes potenciales —como autoridades públicas u operadores de infraestructuras— y estrategias de estandarización e interoperabilidad. También se espera que las propuestas examinen posibles conexiones con instrumentos europeos de financiación o con programas nacionales relacionados con la seguridad. Si deseas que avancemos en tu propuesta, contacta con nosotros.
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